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Ajo Carretero

El ajo carretero, tradición gastronómica

El ajo carretero, tradición gastronómica por excelencia en Duruelo de la Sierra y los pueblos de la Comarca de Pinares, volvió a deleitar a los durolenses el pasado Martes de Carnaval. ¿Quién diría a los antiguos carreteros que su comida rutinaria se convertiría en un rico manjar a degustar en los días de fiesta?

El origen del ajo carretero

Como bien indica su nombre, este tradicional plato está estrechamente vinculado con la carretería. Esta fue la  principal forma de vida y sustento de las gentes de nuestra zona hasta hace no muchas décadas. Tal era la importancia del oficio de quienes se dedicaban al transporte de maderas y enseres por medio de carretas serranas, que Duruelo ya formaba parte de la Junta y Hermandad de la Real Cabaña de Carreteros desde antes de 1.289. Las largas rutas carreteriles y las duras jornadas de trabajo exigían de un contundente guiso que probablemente era la única comida del día y que debía dotar a los carreteros de la energía suficiente para desempeñar tan ardua labor. Se trataba de un plato de subsistencia que se elaboraba con los productos de que se disponía como ovejas que sobraban, corderos que no se vendían, etc. En origen sólo se acompañaba de ajo pues era difícil disponer de otras verduras. Con el paso del tiempo ha ido acompañándose de otros condimentos hasta llegar al estofado que conocemos hoy.

¿Cómo se prepara?

El componente principal del ajo carretero es la oveja machorra que es mas grasa pero muy sabrosa. La guarnición que lo acompañará en la caldera consta de pimiento, cebolla, tomate, pimentón, pimiento choricero, ajos, sal y agua. Se mete todo troceado en el recipiente a excepción de los ajos que van enteros y sin pelar. Los pedazos de carne no deben ser pequeños. Posteriormente se cubre de abundante agua fría, líquido que no se volverá a añadir. El tiempo de cocción ronda las 4 horas. Hablamos de un guiso lento pues los antiguos carreteros dejaban la carne al fuego durante horas mientras realizaban su trabajo. Es importante desgrasar el caldo para que quede más ligero y controlar también el punto de sal. Hay quien le añade un toque picante por medio de guindillas.

Una particular forma de comerlo

Primero la carne y la sopa después. Este era el orden en el que se comía tan delicioso manjar. Además se usaba un plato muy particular, el pan. Sobre una hogaza abierta se servían las tajadas y posteriormente ese pan utilizado se troceaba y se añadía al caldo de cocción que quedaba en la olla. De esta forma el segundo plato lo componían unas deliciosas y calientes sopas de pan con un sabroso y contundente caldo.

Hoy en día, sin el ajetreo de una dura jornada de trabajo a nuestras espaldas y más disponibilidad de utensilios, lo degustamos de acuerdo a la comodidad de los tiempos modernos, plato y cubiertos en mano.

El plato estrella de los días grandes

Hoy en día la carretería es un oficio del pasado que pretende preservarse por medio de jornadas conmemorativas. El ajo carretero sin embargo sigue presente en la vida de los pinariegos siendo el plato protagonista de los días grandes. En Duruelo de la Sierra es la comida por excelencia en la festividad de Santa Marina y el Martes de Carnaval después de que la Ronda Popular haya recorrido las calles de la localidad con su música y algarabía. También sirve para que los jóvenes del pueblo repongan fuerzas después de haber pingado el Mayo, otra de las tradiciones de más arraigo de la comarca.

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